La Historia es como un museo: solo muestra los huesos de los dinosaurios, nunca el tacto de su piel.
Un arqueólogo llamado Richard excava en el desierto.
Pero no busca restos del pasado. Busca restos de universos que fueron actualizados pero luego colapsaron. Universos que existieron «antes» del nuestro en el Nivel 1 y 2 de la realidad, pero que nunca se manifestaron completamente en el espacio-tiempo.
El POC define qué potencias se actualizarán —de las infinitas posibilidades contenidas en la Esencia Primordial, cuáles se realizarán en este universo.
«Mira esto,» le dice a su colega, levantando un cristal de luz solidificada.
«¿Qué es?»
«Es la prueba de que existió un universo donde la física fue diferente. Donde la luz era sólida. Donde la gravedad no existía. Donde la entropía no aumentaba.»
«¿Qué pasó?»
«Colapsó. El POC decidió que no era viable para la actualización a largo plazo. Así que lo cerró. Borró todas las pruebas. Pero si buscas lo suficientemente profundo, encuentras fragmentos. Huesos de universos muertos.»
Su colega lo mira con espanto.
«¿Cuántos universos fallidos hay aquí?»
«Millones. Quizás infinitos. El nuestro es apenas uno de los exitosos. Pero en la Esencia Primordial, todos ellos siguen siendo potencia. Todos ellos siguen siendo reales en su eternidad.»
«¿Deberíamos decirle al mundo?»
«¿Para qué?» pregunta Richard amargamente. «Para que sepan que el universo en el que viven fue apenas el resultado de prueba y error cosmológica? Que su realidad fue una opción entre infinitas que fueron descartadas. Que el Principio Ordenador Cósmico es como un programador incompetente: probando versiones hasta encontrar una que funcione lo suficientemente bien.»
Richard continúa excavando.
Encuentra una ciudad. Una ciudad de luz. Una ciudad donde 50 millones de personas vivieron, amaron, crearon, murieron. Todo sucedió en 5 milisegundos antes de que el universo colapsara.
«¿Crees que ellos sabían?», pregunta su colega.
«No,» dice Richard. «Probablemente vivieron sus vidas completamente normales, sin saber que el universo estaba siendo cerrado a su alrededor. Como nosotros ahora.»

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