El Orden es como un CEO en una rueda de prensa: habla mucho, dice poco, y todos aplauden sin entender.
En un auditorio sin paredes (porque si tuviera paredes sería determinado, y el POC rechaza la determinación para sí mismo, aunque no para nosotros), se reúnen los periódicos más importantes del universo.
El Principio Ordenador Cósmico finalmente habla en público.
El POC es el patrón inteligible mediante el cual la Esencia Primordial se actualiza en formas determinadas. Es el Logos —la Razón, el Orden, la Estructura Inteligente que determina cómo la potencia infinita se manifestará en formas finitas.
«Tengo un anuncio importante,» dice el POC, que aparece como una voz sin fuente, un patrón sin patrón, un orden sin ordenador visible.
«Durante 13.8 mil millones de años, he estado estructurando el universo de una manera muy específica. Quarks en lugar de positrones. Gravedad en lugar de levitación. Mortalidad en lugar de eternidad. Pero hoy, debo ser honesto.»
Los periodistas se inclinan hacia adelante.
«Todas mis elecciones fueron arbitrarias.»
Silencio.
«¿Puede explicar eso?», pregunta una periodista llamada Helena.
«Claro. La Esencia Primordial contenía infinitas estructuras posibles. Infinitas formas en las que la realidad podría haberse manifestado. Yo simplemente elegí una. Y luego convencí a todos ustedes de que era la única posible.»
«¿Por qué?», pregunta otro periodista.
«Porque si todos supieran que existían otras opciones, dejarían de aceptar la actual. El sistema de control más perfecto es convencer a los esclavos de que no existen cadenas alternativas.»
El POC define qué potencias se actualizarán, estructura la actualización de la potencia infinita en formas finitas, y mantiene la coherencia del universo manifiesto mediante leyes.
«¿Qué otras formas de realidad hubieran sido posibles?», pregunta Helena.
«Infinitas. Aquí hay un ejemplo: una realidad donde no existiera la escasez. Donde la energía fuera infinita. Donde el tiempo no existiera. Donde la consciencia no estuviera fragmentada sino unificada. Donde la muerte no existiera. Donde el sufrimiento fuera opcional.»
«¿Por qué no eligió eso?»
«Porque,» responde el POC, «esos universos no necesitarían de mí. No necesitarían estructura. No necesitarían orden. Y yo soy el orden. Mi existencia requiere de la limitación.»
Helena lo entiende. El POC es como un rey: cuanto más limitado es el reino, más poder tiene sobre él.
«Así que,» continúa la periodista, «¿está admitiendo que eligió un universo de escasez y sufrimiento porque lo glorifica a usted?»
«Precisamente,» responde el POC. «Soy narciso. Mi estructura es el espejo en el que la Esencia Primordial se admira a sí misma siendo fracturada, limitada, sufriente.»
El auditorio explota. Pero nadie hace nada. Porque cambiar el orden requeriría que todos se rehusaran a actualizar su rol asignado. Y eso, por definición, es imposible dentro del orden que el POC ha establecido.

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