
Lo que denominamos «Big Bang» no fue simplemente una explosión energética ciega. Fue el Acto Primordial mediante el cual la Esencia Primordial comenzó a actualizar su potencialidad infinita, diferenciando aquello que en potencia era unidad indivisible.
Este Acto de Separación requería la diferenciación simultánea de tres dimensiones que en la Esencia Primordial estaban unificadas:
Primera diferenciación: El Espacio-Tiempo se estructura de la virtualidad a la manifestación,. Las dimensiones espaciales y temporales que antes existían solo como posibilidad se actualizan como estructura manifiestas. «El observador ‘visita’ solo una vez cada punto de la trayectoria espacio-temporal» porque el espacio-tiempo ahora se manifiesta como una estructura definida donde la causalidad y la secuencia temporal devienen operativas.
Segunda diferenciación: La Materia-Energía se cristaliza de la virtualidad. Lo que antes era pura potencialidad se condensa en campos cuánticos, en partículas, en la materialidad que podemos medir y experimentar. Esta materialización es una modalidad específica de actualización de la Esencia Primordial.
Tercera diferenciación: El Principio Ordenador Cósmico transita de estructura latente a actividad manifestada,. Lo que en la Esencia Primordial era el patrón según el cual toda manifestación podría ordenarse ahora se manifiesta activamente como las leyes físicas precisas, los ajustes finos del universo, la coherencia matemática que permite que exista algo en lugar de nada.
Críticamente, esta triple diferenciación no significa verdadera separación ontológica. Espacio-tiempo, materia-energía y POC permanecen inseparablemente conectados porque brotan de la misma Esencia Primordial. «La misma sustancia y la misma esencia que constituyen al yo» constituyen también el universo entero. No hay verdadera dualidad entre sujeto y objeto, entre consciencia y materia, entre orden y caos.
El universo manifestado es, en este sentido, una diferenciación de la Esencia Primordial, no una ruptura de ella. Como afirma la investigación contemporánea, «en la esencia primordial de TODO lo que es», toda manifestación permanece arraigada. La separación que experimentamos es funcional pero no ontológica.