
En la Esencia Primordial, el Principio Ordenador Cósmico no era una inteligencia actuante, sino una estructura latente. Era el patrón según el cual toda manifestación podría ordenarse, la inteligencia potencial que subyacía a la totalidad de la Esencia.
Con el Acto de Separación, este patrón potencial se manifiesta como actividad real. El POC se convierte en la inteligencia operativa que estructura la realidad manifestada. «Esta integración del orden organizacional bio-físico-cósmico», es la manifestación del POC en nuestro universo.
El ajuste fino de las constantes fundamentales del universo —el hecho de que sean exactamente los valores que permiten que exista vida y consciencia— no es coincidencia estadística. Es la manifestación del Principio Ordenador Cósmico seleccionando, de las infinitas potencialidades de la Esencia Primordial, precisamente aquellas configuraciones que permitirían la manifestación de consciencia reflexiva.
El Principio Ordenador Cósmico opera continuamente, en cada momento, para actualizar selectivamente la potencialidad primordial en manifestación concreta. No es una fuerza ciega de determinismo mecánico. Es una inteligencia activa que participa en la creación perpetua de la realidad.
«La estructura espacio-temporal del mundo que pasa» es la expresión del POC actuando a través del universo manifestado. Cada ley de la física, cada patrón de organización, cada forma de vida que emerge es una localización específica de esta inteligencia ordenadora cósmica.