
En la Esencia Primordial, el espacio-tiempo no existía como dimensiones extendidas. Existía como potencialidad pura: la posibilidad misma de que hubiera espacialidad y temporalidad. El Acto de Separación actualiza esta potencialidad, creando el universo espacio-temporal que experimentamos.
«La dimensión espacio-temporal» que estructura «nuestro universo mental, cultural, material» es la manifestación de una estructura que siempre estuvo contenida potencialmente en la Esencia Primordial. El espacio-tiempo no es una creación ex nihilo, sino la actualización de una virtualidad primordial.
Esta comprensión reconcilia dos perspectivas aparentemente contradictorias:
- La perspectiva relativista: El espacio-tiempo es una estructura unitaria, no dos fenómenos separados. Einstein reveló que espacio y tiempo están intrínsecamente entrelazados en un continuo espacio-temporal único.
- La perspectiva cuántica: Debajo del espacio-tiempo manifestado existe una realidad más fundamental donde el determinismo clásico cede a probabilidad e indeterminación.
Ambas perspectivas adquieren sentido cuando reconocemos que el espacio-tiempo manifestado es la actualización de una potencialidad primordial que opera según principios que trascienden la lógica meramente determinista.
Un visión particularmente profunda emerge de la investigación en narrativa cósmica: «La conciencia del universo sensible se plasma en una estructuración» que es fundamentalmente narrativa. El espacio-tiempo proporciona el marco mediante el cual la realidad se desenvuelve como una historia coherente.
Así como una novela requiere de estructura temporal (pasado, presente, futuro) para manifestar su narrativa, el universo requiere del espacio-tiempo para desplegar su manifestación. «Nuestro recorrido espaciotemporal es singular»: cada observador, cada localización de consciencia en el universo, experimenta una trayectoria única a través del espacio-tiempo.
Esta singularidad no es accidental. Es precisamente como el Principio Ordenador Cósmico actualiza su potencialidad: mediante la creación de infinitas perspectivas únicas, cada una experimentando la realidad desde una localización particular en el continuo espacio-temporal.