
Vivir auténticamente como una Partícula de Consciencia requiere integración de tres niveles:
Nivel Intelectual: La comprensión clara de que nuestro universo espacio-temporal emerge de la Esencia Primordial, que todas las cosas participan de una Consciencia fundamental, que el Principio Ordenador Cósmico opera continuamente a través de la realidad manifestada.
Nivel Experiencial: La práctica contemplativa que permite experimentar directamente, no meramente como creencia, la unidad fundamental de toda existencia, la presencia del POC operando a través de nuestra forma, la continuidad de consciencia más allá de los límites del Yo narrativo.
Nivel Ético-Activo: La expresión de esta comprensión a través de participación consciente en la actualización del universo: acciones sabias, decisiones compasivas, contribución activa al ordenamiento cósmico a través de nuestra localización particular.
Aunque el Infinito es eterno, la manifestación finita es irreemplazable. «Nuestro recorrido espaciotemporal es singular». Nadie más vivirá exactamente la vida que estoy viviendo. Nadie experimentará el mundo desde esta perspectiva particular en esta época particular.
Esta singularidad es exactamente lo que hace que la vida valga la pena. La Esencia Primordial ha elegido manifestarse como tú, aquí, ahora, con tus limitaciones específicas, tus oportunidades únicas, tu muerte inevitable. No porque tú seas inferior al Infinito, sino porque el Infinito desea experimentarse de esta manera particular.